TAREA Y AVENTURA

 

 

Sólo desde el amor

la libertad germina,

sólo desde la fe

van creciéndole alas.

 

Desde el cimiento mismo

del corazón despierto,

desde la fuente clara

de las verdades últimas.

 

Ver al hombre y al mundo

con la mirada limpia

y el corazón cercano,

desde el solar del alma.

 

Tarea y aventura:

entregarme del todo,

ofrecer lo que llevo,

gozo y misericordia.

 

Aceite derramado

para que el carro ruede

sin quejas egoístas,

chirriando desajustes.

 

Soñar, amar, servir,

y esperar que me llames,

tú, Señor, que me miras,

tú que sabes mi nombre.

 

Gloria al Padre, y al Hijo,

Y al Espíritu Santo. Amén.

 

 

REFLEJOS DE LUZ