En camino a ti
 
 

“Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres» (Jn 8,31-32)”

Señor, en este día que de nuevo me regalas para crecer quiero acercarme a ti.

Primero quiero pedirte perdón por todas aquellas veces en las que no soy como a ti te gustaría que fuera, por las veces que me equivoco, por las que dudo y por las que empiezo a comprender en qué consiste la oración y entonces me inquieta la cuestión del perdón.

También me gustaría presentarte los problemas de la sociedad en la que me muevo: Las dudas de la gente de mi edad; la vida de tantas y tantos religiosos que se entregan en totalidad a los demás con la convicción de que haciendo todos un poquito podemos cambiar este mundo; la vida de los míos y la mía misma para que nos ayudes a comprender poco a poco que la vida se compone de alegrías y de penas; y que en todas ellas podemos acudir a ti; y por último, pero no menos importante, la vida de los laicos comprometidos que, aún no sabiendo como explicar las convicciones que les llevan a actuar como cristianos arriesgan y demuestran que sus actos hablan de ti.

Quiero,Señor mío, darte las gracias por haberme hecho quien ahora soy.

Gracias por hacerme sensible a los problemas sociales.

Gracias por hacerme débil y  fuerte ante las tempestades.

Gracias por hacerme servicial para los hombres.

Gracias por ayudarme a ser cada día un poquito más misionera de, y en, lo cotidiano.

Gracias por hacerme ser como soy, porque con mis errores, con mis problemas, con mis incertidumbres y dudas, me quieres.

Te quiero.

 

M.C.