Saberme amada

 

Señor,
hoy vengo a decirte GRACIAS.
 
Me siento como un niño protegido en la palma de tu mano.
Te siento siempre, compañero infatigable de camino.
 
Todo lo llena tu presencia, y cada lugar, cada persona, es punto seguro de encuentro contigo.
Descubro tu Amor como la base constante y fundamental de mi vida,
en la que todo es nuevo a la luz de tu fe.
 
Gracias, Señor, por la Vida, por la Amistad, por el Amor,
por la Belleza, por el Encuentro.
Gracias por ser Roca, Fuente y Refugio.
 
Permíteme, Señor, sentir cada día la fuerza de saberme amada,
y descubrir ese amor en la felicidad de quien camine a mi lado.
 
 
("Saberse amada, da más fuerza que saberse fuerte". Goethe)
 
Ali

 

 

Haz clic aquí..... para enviar esta página a tus amigos

 

Reflejos de Luz